Inicio Vive Madrid Lissett Cruz: de emprendedora precoz en República Dominicana a estilista de moda y personal shopper en Madrid
Vive Madrid

Lissett Cruz: de emprendedora precoz en República Dominicana a estilista de moda y personal shopper en Madrid

Compartir
Compartir

«No me enfoco solo en la moda europea, porque está mi gente aquí. Tengo 6 años ya en España, y cuando digo que soy embajadora es que siento ese compromiso con mi tierra, con mis raíces, con mi cultura, con mi gente y traer un poco de todo eso aquí.»

Zapcoffee, tienda de zapatos y cafetería, fue el punto de encuentro con nuestra invitada. “¡Párate ahí!”, le dijimos, porque queríamos conocer su historia. Lissett Cruz acumula más de 25 años de trayectoria como estilista y asesora de imagen. Ha trabajado con reconocidas marcas y personalidades en República Dominicana y actualmente también desarrolla su labor en Madrid.

P.A. ¿Quién es Lissett Cruz?

L.C. El público que me conoce sabe que soy una apasionada de la moda desde los 16 años. Yo fui dependienta de moda, porque yo sentía desde pequeñita que eso era lo mío y también negociar.

El dato más importante es que me encantaban las marcas y la moda y yo quería tener descuentos, por eso en esa época no me importaba cobrar, sino el descuento, me brillaron los ojos cuando me dijeron que daban hasta un 40%.

A esa misma edad emprendí ese otro negocio, diseñaba carteras que me las confeccionaba mi madre, porque ya a esa edad era una pro vendiendo y haciendo marketing.

Luego le dije a mi madre que tenía una idea de negocio. Me fui a la pulga en RD y conseguí cinturones vintage, retro, de mariposas, de piedras…yo los compraba a 5 pesos y lo vendía a 150; en ese momento me enfoqué en los cinturones y en los sobres (clutch), hablé con mi jefa y me hizo un espacio en la vitrina del negocio. Las clientas compraban el outfit y yo asesoraba a las clientes, le combinaba los cinturones, el sobre y ya salían vestidas de ahí. Desde ahí empieza ya el tema de hacer el estilismo.

P. A. Estudias marketing ¿lo haces con la idea de dedicarte a la venta, a la promoción?

L.C. Yo tenía claro que nací con esa vena en la sangre. Yo decía me voy por la rama del marketing y actualmente estoy formándome, estoy haciendo un máster en asesoría de modas y personal shopper aquí en Madrid, porque la moda no se queda estancada, siempre evoluciona, los tiempos cambian, la moda cambia, las personas cambian, eso es muy importante. Nunca debemos conformarnos con lo que ya sabemos, tenemos que querer más y mantenernos actualizados.

P. A. ¿Cuándo pones tu tienda, con qué concepto lo hiciste?

L.C. Comencé negociando con una colección de carteras junto a mi madre y también transformaba vaqueros y los vendía. Durante mi luna de miel en Italia compré bolsos y se me agotaron inmediatamente; luego me fui a Panamá, allí compraba exclusividades y comienzo a viajar solo para comprar piezas.

Yo empiezo en mi casa, pues la convertí en una tienda. Mis clientas iban y se bebían el té, el café, el espumante, y compraban, o sea, era un concepto muy chulo. Era un negocio muy íntimo, como lo que nos gusta a las mujeres, la calidez, ese conversar, el cafecito, la picadera… Luego, debajo de mi casa había un local que se desocupó, yo lo alquilo y ahí amplío mi tienda.

P.A ¿Cuándo haces el crossover de vender a asesorar en imagen?

L.C. Primero la tienda comienza con un concepto de venta, pero después me lanzo con los alquileres de vestidos. Conozco una chica que vivía en Miami y ella conseguía piezas de firmas exclusivas y me las ponía a muy buenos precios. Los vendía, las mujeres lo usaban para una oportunidad y luego ya no lo volvían a utilizar. Entonces, son las mismas clientas que me dicen que por qué no me ponía a alquilar los vestidos, por tanto, unas me los revendieron a muy bajo costo y otras fueron muy solidarias y me los regalaban y ahí comienzo también a alquilar vestidos y diferentes prendas y asesorar mucho más en imagen y moda.

P.A. ¿Siempre va de la mano el estilista con el maquillador/a y quien peina?

L. C. Sí, y eso hacía la diferencia de mi tienda de vestido de alquileres con otras en República Dominicana, que es lo que quiero hacer también aquí en Europa. La diferencia la hacía que yo no solo te alquilaba el vestido, sino que me preocupaba por qué tipo de peinado tú llevabas, pues según el escote va el peinado, va el maquillaje y los zapatos y los accesorios, el lugar y la actividad a las que vas también cuenta mucho.

Es que un estilista es la base para tú proyectarte de otra manera. La función del estilista es sacarte de esa zona de confort, de esa idea que tú tienes que no te representa como persona. En fin, un estilista te acompaña y te ayuda a potenciar esa imagen de acuerdo a tu estilo de vida.

Yo hago personal shopper, yo organizo armario, te acompaño para un videoclip, para un podcast.

Estilismo y viajes

P. A. ¿Cómo hacer para combinar cosas como fondo de armario, colorimetría, estilo propio cuando una va de viaje?

L.C. Cuando me contratan como estilista de moda para yo hacerles la maleta, yo le hago toda una entrevista, para obtener información como. Hago preguntas como: cuál sería el peso de tu maleta, cuáles actividades vas a tener, yo busco el clima en Google para saber cómo estará la temperatura en esos días que la persona va a viajar, pues no es algo improvisado, ya que yo te puedo poner unos outfits maravillosos, que te pueden dar calor o hacerte morir de frío, porque entonces, ¿de qué valió que yo te haga la asesoría? para eso se hace un análisis previo.

Como el equipaje muchas veces nos limita llevará las piezas claves y que podamos reutilizar, por eso el fondo de armario es importante. Una pieza básica la podemos transformar con un simple accesorio, un cinturón, una cazadora, una chaquetita…ahí es que entra el estilista, con su creatividad, con estrategias va hacer potenciar esas piezas.

P.A. Si fueras a asesorar para hacer una maleta inteligente, ¿qué NO pondrías para aprovechar espacio?

L.C. Lo que yo NO pondría sería piezas estampadas y si las pongo serían muy pensadas. Los estampados los usaría más en complementos como cinturones, zapatos, balerinas, pero yo no te haría llenar el equipaje de muchas piezas que al final no nos van a resolver la vida.

P. A. ¿Qué accesorios tú dirías sí o sí tiene que ir en un viaje?

L.C. Unos buenos zapatos, una buena cartera y los complementos, accesorios, detalles simples como un pañuelito, cadenas… es que la feminidad es maravillosa.

P.A. Ya para terminar háblanos de Stilium “Moda con propósito”.

L. C. Stilum es un evento de moda sostenible, donde vendemos piezas nuevas y de segunda mano, pero no es comprar por comprar, es comprar con una asesoría consciente de lo que te llevas. Qué va con tu colorimetría, con tu estilo, con tu tipo de cuerpo y de eso se trata de que compres lo que de verdad te queda y que te representa. La segunda edición la tendremos en próximo mes de mayo.

Mas información en el YouTube de Párate ahí tours

Compartir

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *